Guppy endler: el mini guppy de colores neon

Imagina un guppy, pero encogido al tamaño de una uña y con los colores subidos al máximo. Naranjas que parecen fuego, verdes metálicos, negros profundos que brillan bajo la luz. Eso es el guppy endler, un pececillo diminuto que se ha convertido en uno de los grandes bombazos del acuarismo.
Es fácil, resistente y espectacular, ideal para nano acuarios y para quien empieza. Pero detrás de esa carita bonita hay un par de cosas que casi nadie te cuenta antes de comprarlo: cómo se multiplica sin freno y por qué muchos de los que se venden no son endlers de verdad.
Aquí tienes todo lo que necesita para lucir sano y lleno de color, y para que no te den gato por liebre en la tienda.
¿Qué es el guppy endler?
Su nombre científico es Poecilia wingei, y es primo hermano del guppy común, el conocido Poecilia reticulata. Por eso se parecen tanto y por eso se le llama «guppy» endler, aunque en realidad son dos especies distintas, no el mismo pez.
La diferencia más fácil de ver es el tamaño: el endler es un guppy en miniatura. Y hay otra clave que muchos pasan por alto: sus colores son más intensos y metálicos que los del guppy corriente, porque apenas se han «diluido» con cruces selectivos a lo largo de los años.

Viene del norte de Sudamérica, en concreto de unas lagunas de Venezuela como la laguna de Patos. Fue redescubierto por John Endler en 1975, y de ahí toma su nombre popular. Un dato importante y algo triste: en su hábitat natural está en grave peligro de extinción.

Lo bueno es que en cautiverio se cría con muchísima facilidad, así que hoy hay ejemplares de sobra en el hobby. Como pasó con el guppy, la selección ha creado un montón de variedades de color y de cola que ahora se reparten por todo el mundo.
Machos y hembras: quién se lleva la belleza
Aquí la naturaleza fue injusta. Los machos son los espectaculares: minúsculos, de apenas 2 a 2,5 centímetros, pero cargados de color. Naranja fuego, verde esmeralda, tornasoles de pavo real, negros brillantes… concentran todo el show en un cuerpo diminuto.

Las hembras son más grandes, sobre los 3,5 centímetros, y de tonos grises y apagados, casi sin color. Su papel es otro: son las que cargan y dan a luz a las crías una y otra vez. Distinguir sexos es, por tanto, muy sencillo en cuanto crecen un poco.
Ficha rápida del guppy endler: nombre científico Poecilia wingei · tamaño adulto machos 2-2,5 cm, hembras hasta 3,5 cm · acuario recomendable 40-60 litros · temperatura 22-28 °C · pH neutro a alcalino 7-8 · dureza media-alta · temperamento pacífico y muy activo · dieta omnívora · dificultad muy fácil, perfecto para principiantes.
🌈 Colores y variedades del endler
Si algo engancha del endler es su paleta de color. Los machos lucen unos brillos casi imposibles, con reflejos metálicos que cambian según cómo les dé la luz. Se dice que llegan a ser incluso más brillantes que el guppy común, y viéndolos de cerca es difícil llevarle la contraria.
Igual que ocurrió con su primo, la cría selectiva ha ido fijando patrones y ha dado nombre a muchas variedades. No hay una «mejor» que otra: es puro gusto personal. Estas son algunas de las que más te vas a encontrar en las tiendas.

- Endler red o rojo: el más común y de los más llamativos, con esa mancha naranja fuego tan característica. Suele ser el más fácil de conseguir.
- Endler tiger: tiene rayas verticales oscuras que recuerdan a un tigre. Un patrón precioso y muy buscado.
- Endler cobra: con un dibujo reticulado en el cuerpo, parecido al guppy cobra, aunque con la cola bastante más corta.
- Endler azul o blue star: de los más difíciles de fijar, porque el azul es un color complicado de mantener por selección. Suele ser también de los más caros.
Otra diferencia clara con el guppy está en la cola. La del endler es bastante más pequeña y discreta, nada que ver con esos abanicos enormes de algunas variedades de guppy. Existen ejemplares de aleta más larga o con formas curiosas, pero la norma es una cola contenida.

El acuario y el agua que necesita
Buenas noticias para quien anda corto de espacio: al ser tan pequeño, el endler no pide un tanque grande. El error clásico no es quedarse corto de litros por su tamaño, sino por lo rápido que se reproduce y llena el acuario, que es otra historia.
Tamaño del acuario
Para un grupito, un acuario de 40 a 60 litros va sobrado y da para montar un comunitario tranquilo. Cabrían en menos, pero con algo de holgura vas mucho más cómodo, sobre todo cuando empiecen a nacer crías, que nacerán.
Es muy recomendable montarlo bien plantado. Las plantas vivas le encantan porque recrean su ambiente natural, lo hacen sentirse seguro y, de paso, ofrecen escondites a las crías. Un endler entre plantas se estresa menos y saca mejores colores.

Los parámetros del agua
Aquí es donde el endler se gana su fama de fácil: es muy resistente y aguantador con el agua. Tolera un rango amplio y no se anda con remilgos, algo que agradecen mucho quienes están empezando y aún no dominan los parámetros.
Le va bien una temperatura de 22 a 28 grados. Al ser un pez tropical, agradece el agua más bien templada, en torno a los 25-26; eso lo mantiene activo, comiendo bien y con las defensas altas. Un calentador sencillo resuelve el asunto.

En cuanto a la química, quiere agua neutra o algo alcalina, con un pH entre 7 y 8, y una dureza media-alta. Igual que el guppy, prefiere agua mineralizada y no le sienta bien el agua de osmosis pura, demasiado blanda y ácida.
Dato clave del agua: el endler quiere agua dura y ligeramente alcalina, justo al revés que muchos peces amazónicos que buscan aguas ácidas y blandas. Si montas un comunitario, elige compañeros que compartan esa preferencia y todos vivirán mucho más a gusto.
Alimentación del endler
Comer no es problema con este pez: es omnívoro y acepta prácticamente de todo, lo que facilita muchísimo su cuidado. Un buen alimento seco para peces tropicales, en escama fina o micro gránulo, le sirve perfectamente como base del día a día.
Como es tan pequeño, conviene darle comida de tamaño adecuado a su boca. Si usas escama grande, tritúrala un poco entre los dedos para que pueda tragarla sin pelearse con ella. Con eso aprovecha mejor cada bocado y ensucia menos.
Para que luzca ese color de escándalo, la clave es variar la dieta. Alterna el alimento seco con presas pequeñas vivas o congeladas, como artemia o dafnia. Esa variedad lo estimula, le sube el color y lo mantiene más sano que una dieta monótona.

Y ojo con un error muy repetido: no lo sobrealimentes. El endler comería sin parar si le dejaras, y el exceso de comida es una de las principales causas de que enferme o incluso muera. Mejor varias tomas muy pequeñas al día que un atracón.
Reproducción sin freno: el gran aviso
Esta es la característica que más sorprende y la que hay que tener clarísima antes de comprar. El endler es ovovivíparo, igual que el guppy, y se reproduce a una velocidad que asusta. Puedes esperar camadas nuevas cada pocas semanas, sin apenas hacer nada.
Que sea ovovivíparo significa que la hembra incuba los huevos dentro de su cuerpo, durante unos 20 días, y de ahí salen las crías ya formadas y nadando. Parece que da a luz vivas, pero no hay placenta que una a la madre con los alevines, como sí ocurre en los vivíparos de verdad.
El resultado es que, si no haces nada, los endlers se multiplican hasta llenar el acuario. En pocos meses pasas de un puñado a una nube de peces. Por eso, controlar la población no es opcional: es parte del cuidado básico de esta especie.

🐟 Cómo controlar la población
Tienes varias formas de que la cosa no se te vaya de las manos. Elige la que mejor encaje con tu montaje:
- 🚹 Solo machos: mete únicamente machos. Sin hembras no hay crías, y además te quedas con toda la parte colorida y espectacular de la especie.
- ♀️ Más hembras que machos: si quieres criar, mantén al menos una proporción de un macho por cada tres hembras, para que ellas no se estresen por el acoso constante.
- 🦈 Deja que la naturaleza regule: en un comunitario, algún compañero pacífico se comerá parte de los alevines y frenará la explosión de forma natural.
- 🌿 Plantas de refugio: si buscas justo lo contrario, salvar crías, llena el tanque de musgo y plantas finas donde los alevines se escondan de los adultos.
El acoso, por cierto, es un tema serio. El macho persigue a la hembra sin descanso para reproducirse, y si solo hay una, puede estresarla tanto que llegue a enfermar o morir. Repartir la presión entre varias hembras las mantiene tranquilas y sanas.
Endler puro o híbrido: no te dejes engañar
Y llegamos al aviso más importante de todos, el que casi nadie te da en la tienda. El endler se hibrida con el guppy común con una facilidad tremenda, porque son especies muy cercanas y comparten género. Cuando se juntan, se cruzan solos.
La consecuencia es incómoda: buena parte de lo que se vende como «endler» son en realidad híbridos endler-guppy, no endlers puros. Muchos vendedores ni siquiera saben distinguirlos y etiquetan como endler cualquier pececillo pequeño y colorido que se les parezca.

Estos cruces se hacen a veces a propósito, para pasar el brillo del endler al guppy común y sacar guppys con colores más intensos. Es interesante como experimento, pero enturbia el mercado: cuesta encontrar endler de verdad.
Si te importa la pureza, busca los llamados N-class (clase N), que son los endlers considerados puros, sin mezcla de guppy. Comprar en un criador serio que sepa lo que tiene entre manos es la mejor garantía de llevarte lo que buscas.
Antes de comprar: fíjate en el tamaño (el endler es diminuto), en la cola pequeña y en el brillo metálico. Si te dan un pez algo grandote y con cola de abanico, es casi seguro un híbrido. Pregunta si son N-class y desconfía del que no sepa responderte.
Compañeros de acuario
Por carácter, el endler es un pez muy pacífico y activo, de los que no dan un solo problema de convivencia. Es difícil encontrar un pez más tranquilo. La única regla real es sencilla: que nadie pueda tragárselo de un bocado.
Por eso hay que evitar peces grandes y, sobre todo, los cíclidos de buen tamaño, que verán a un endler como aperitivo. Tampoco conviene meterlo con crustáceos grandes, como langostas o cangrejos, que también se lo comerían sin dudar.
Sus mejores compañeros son otros vivíparos de su familia, como mollys, platys y peces espada, que comparten agua y carácter. También encaja de maravilla con corydoras de fondo, pequeños tetras y rasboras pacíficos, o con gambas de buen tamaño que no quepan en su boca.
Y una opción que a mucha gente le encanta: un acuario solo de endlers, de especie única, con un buen fondo plantado. Ver ese enjambre de puntitos de colores moviéndose entre las plantas es uno de esos montajes que enganchan y no cansan nunca.

El endler es, al final, de los peces más agradecidos que puedes tener. Pide poco: agua dura y templada, un grupo equilibrado y compañeros de su tamaño. Cúmplelo y tendrás un acuario diminuto lleno de color y movimiento.
Si te quedas con dos ideas, que sean estas: controla la población desde el primer día y asegúrate de que compras endler de verdad. Con eso, este mini guppy de colores neón te va a dar muchísimas alegrías en muy poco espacio.
Deja una respuesta